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26/06/2012 : 15:27 : El fiscal Fernando Arrigo pidió una durísima pena de 35 años para el líder de una banda que en 2009 secuestró a cuatro personas, algunas de las cuales fueron liberadas tras el pago de un rescate, y cuyos integrantes ahora afrontan un juicio oral y público, según informaron fuentes judiciales a Online-911.
El pedido fue en el alegato que el fiscal dio ante el Tribunal Oral Federal Nº 1 (TOF1), el cual desde hace varias semanas viene juzgando a los ocho integrantes de la banda, y en un debate que se realiza con máximas medidas de seguridad ante el temor de agresiones por parte de algunos de los acusados, como ha ocurrido en alguna ocasión.
A la banda se la acusa por cuatro hechos de secuestro, y que siempre se manejaban con la misma modalidad: los tenían cautivas a las víctimas por poco tiempo en alguna casilla de la peligrosa villa 1-11-14 del Bajo Flores, y se exigía una suma de dinero a cambio de liberarlas.
El primero de los hechos tuvo como víctima a Eduardo Vázquez, el 29 de mayo del 2009, y quien fuera liberado tras el pago de una suma mínima de 3.000 pesos. El segundo secuestro fue el 23 de septiembre de ese año y tuvo como víctima a Ana Monín, que fue liberada luego que su familia pagara 25.000 pesos.
El tercer hecho y más grave tuvo como víctima a Leonardo Cavagna, el 10 de octubre de 2009, y a quien los captores golpearon brutalmente. Incluso consta en la investigación, que le provocaron quemaduras con un encendedor y le realizaron cortes profundos en distintas partes de su cuerpo. El joven fue liberado luego que se pagara un rescate aproximado de 20.000 pesos.
La última víctima es Pablo Iellamo, quien fuera capturado el 14 de octubre de 2009, también estuvo retenido en una casilla de la villa 1-11-14 y luego fue liberado, aunque en este caso no hubo un pago de rescate.
Según las fuentes de la investigación consultadas por Online-911, los captores actuaban al voleo aunque buscaban en apariencia gente de alto nivel adquisitivo. En uno de los casos, la víctima tenía una relación de parentesco con uno de los integrantes de la banda.
Las detenciones de la peligrosa banda ocurrieron gracias a tareas de inteligencia y tras varias horas de escuchas telefónicas en la causa.
Ante los jueces del TOF1, Arrigo pidió 35 años para Sofia por cuatro hechos de secuestro agravado por intervención de tres o más personas, y por el cobro del rescate en dos oportunidades, y por el robo de las pertenecías a las víctimas.
También pidió 22 para Schiva Benítez Díaz; 20 para Emilio Caballero; 15 para Raúl Rivero y Fabián Ledesma; 14 para Maximiliano Farfan; 13 para Cristian Lacalle, y Gastón Gramajo.
Según las fuentes, el fiscal requirió penas tan altas en función de que muchos de los imputados eran reincidentes, ya que tenían antecedentes de haber participado de otros hechos de secuestro.
Ahora, es la oportunidad de que en el juicio aleguen las defensas y luego se conocerá el veredicto del TOF1. En la sala de audiencias, interviene un equipo especial del Servicio Penitenciario Federal (SPF) ya que hubo ocasiones en que algunos de los imputados incluso agredieron a sus propios defensores.